Jesucristo tenía el poder de cambiar de forma según manuscrito encontrado

Un antiguo manuscrito egipcio hallado por los arqueólogos en territorios del Cairo, con una datación de hace más de 1.200 años, habla sobre todo lo ocurrido en la crucifixión de Jesucristo, pero ofreciendo detalles impresionantes, como por ejemplo que Jesús tenía el poder de cambiar la forma de su cuerpo físico y  de su rostro a voluntad y cada vez que quería.


Por tal razón, se explicaría por qué Judas Iscariote tuvo que darle un beso a su maestro, que no tenía otra finalidad más que señalarlo e identificarlo, pues los fariseos no lo reconocían por la magia que aplicaba sobre su apariencia. En este artículo veremos todo sobre el misterio del poder de transformación física que tenía Jesús de Nazaret. Veamos:

Hechos puntuales muy sorprendentes que la historia jamás nos contó, como que Jesús se reunió con Poncio Pilatos antes de ser apresado, para cuadrar todos los pormenores de su ejecución. Pero el gobernador romano estimaba tanto al maestro, que fue capaz de ofrecer sacrificar a su propio primogénito, en lugar del nazareno. Concretamente, Poncio Pilatos asistió a la tan conmemorada última cena, junto con los demás discípulos.

Además, dicho escrito milenario apunta que no fue un jueves sino un martes, aquella mística cena que el mismísimo Leonardo Da Vinci plasmaría en una de sus principales obras. Pero el mesías no aceptó la propuesta de Pilatos y les explicó una vez más, que sí él quería nadie en este mundo podría si quiera tocarlo; que todo lo que él estaba haciendo era por cumplir con una enorme misión para con la humanidad doliente y hasta Judas debería desempeñar su papel de entregarlo, porque él mismo se lo pidió.


Así mismo, en el manuscrito se menciona con claridad, que Jesús tenía el poder de transformar su rostro y apariencia como quisiera, incluso podía hacerse invisible. Pero por si fuera poco, el texto todo el tiempo hace referencia al matrimonio sagrado entre Jesús y María Magdalena, quien aparece al lado derecho del Mesías, en la magna obra de la Última Cena, de Da Vinci.

María de Magdala, la esposa de Jesucristo

De comprobarse por completo la autenticidad del papiro,  se desquebrajarían varios conceptos doctrinarios que se impusieron durante numerosos siglos en las corrientes del cristianismo, asumiendo que el Cristo habría sido célibe. Justo en el centro del manuscrito, Jesús figura hablando de su esposa defendiéndola también como su discípulo. En otras líneas el mismo nazareno menciona que vive con ella. Al parecer, la historia se ha equivocado al calificar de prostituta, a María Magdalena.

Con precisión, se narran los acontecimientos de cómo los judíos se sentían frustrados al no poder capturar a Jesús, por su tremenda habilidad mágica de moldear su cara y de desaparecerse a su antojo, pues así jamás nadie lo podría detener. Entonces, Judas fue encargado de señalar cuál era su maestro, ya que él sí podía distinguirlo aunque hubiera transformado su apariencia en la de un anciano. A veces, adoptaba la imagen de un hombre blanco y corpulento; otras tantas, era un venerable anciano de barbas blancas y a veces, aparecía como un niño.

Jesua, como era su nombre original, se hizo rápidamente famoso en todas esas tierras de oriente medio, gracias a que lograba prodigios que superaban todo lo visto hasta el momento: un hombre que caminaba por el agua, resucitaba muertos, curaba leprosos, devolvía la vista a los ciegos, hacía caminar a los paralíticos, convertía el agua en vino, hacía que de un par de panes y peces surgieran millares y muchos otros increíbles poderes como transfigurar su imagen, teletransportarse, etc.

El manuscrito con una antigüedad cercana a los 1.200 años, se cree que fue escrito por San Cirilo de Jerusalén. Los investigadores están convencidos de que el texto estuvo por mucho tiempo en manos de los monjes del monasterio de San Miguel, en el Cairo, específicamente en un desierto en la región nórdica egipcia. En la era moderna, fue hallado en 1910 e impactó tanto a los grandes millonarios del mundo, que el magnate JP Morgan ofreció la mayor suma de dinero para obtenerla en 1911. Años más tarde, se expuso en el museo de Morgan en la ciudad de Nueva York, donde aún permanece.

Imagen: wikipedia.org

Jesucristo tenía el poder de cambiar de forma según manuscrito encontrado
Source: español  
November 2, 2020


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